Esta obra
constituye todo un proyecto, un programa y hasta una hoja de ruta para
potenciar las reservas profundas de la sociedad argentina hacia un país
autónomo ligado al mundo.
Manuel Figueroa resignado a la inevitabilidad del sistema capitalista,
pero no así al neoliberalismo sostiene su tesis con un programa
nacional basado en tres pilares articulados: economía de mercado;
economía pública y economía social comunitaria. Despliega
un detallado plan de 28 años para sanear y liquidar la deuda externa
sin comprometer el desarrollo y propone reformas que significan dar vuelta
el país como un guante: judical, políticas, económicas,
sociales y un audaz reordenamiento territorial para movilizar los recursos
de las provincias mas débiles.
En once capítulos en los que recoge el pensamiento que va desde
Adam Smith, Karl Marx, John Maynard Keynes y Raul Prebisch hasta los actuales
aportes de Andre Gortz, Roger Godiano y Jeremy Rifkin, citando oportunamente
a Raúl Scalabrini Ortiz y sin olvidar a Celso Furtado, compendia
toda la problemática elaborando respuestas desde una materialidad
posible. La fuerte apuesta al papel rector del Estado no dimana de un
anacrónico estatismo paternalista, sino que se inspira en experiencias
como las de Suecia o Alemania. Asimismo es saludable el esfuerzo de Figueroa
por encontrar ejemplos propios de nuestro medio o de países afines
como Brasil y Colombia, rompiendo la eterna mirada al modelo estadounidense.
Tal es el cave de los "laboratorios de terreno" y la programación
micro-regional", que podrían significar-segun el autor- una
respuesta adecuada al formidable despilfarro de recursos del gobierno
nacional en planes de asistencia social.
El entusiasmo y el convencimiento del autor es estimulante, aun observando
que semejante proyecto exigiría movilizar lo que se ha dado en
llamar una voluntad nacional única. Como lograr esa voluntad colectiva
que se imponga a los intereses parciales contradictorios o antagónicos
es el gran interrogante sin respuesta. A pesar de ello y de cierto exceso
de programación y "ejercicios numéricos", este
trabajo contraindicado para pensamientos únicos- en su derroche
de creatividad, incentive un debate serio. *